Un poco de historia



La pequeña Ustica emerge solitaria al oeste de las islas Eolias. Pequeña encima de las aguas, 8.6 kilómetros cuadrados de superficie, pero cima de una montaña comparable en altura y grandeza al gran volcán Etna. Ubicada a unos 65 Km desde Palermo, fue llamada con varios nombres: los romanos la llamaron Ustum = quemada por su origen volcánico; los griegos la llamaron Οστεώδες = osario, por lo restos humanos de militares cartagineses deportados después de una protesta en la que no habían cobrado su retribución, y fueron aquí abandonados y condenados a morir. Ustica también se ha indentificado como la isla de la hechicera Circe.

 

Los primeros asentamientos humanos datan del Neolítico: los restos de una aldea en la cercanía de la zona de Faraglioni y los descubrimientos de otros hallazgos en varias zonas de la isla atestan que, durante toda la edad del Bronce, Ustica ha sido habitada desde tiempos prehistóricos (la mayor parte de las excavaciones llevadas a cabo en la isla se deben a Giovanni Mannino). Los hallazgos de la aldea de Faraglioni, descubiertos en posición de utilización, sugieren que la Isla fue abandonada de repente probablemente después de algún evento eruptivo que se produjo en ese período.


Los primeros rastros de una nueva repoblación datan de la edad Helenística: durante ese período fue costruída la fortaleza Falconiera y otros edificios. Con el paso de los años se han asentado distintos pueblos del Mediterráneo que cambiaron estos edificios; todavía se puede visitar la necrópolis paleocristiana en Falconiera. Sepulturas, sistemas de túneles, cisternas excavadas en la toba y una multitud de hallazgos arqueológicos, se encuentran en varias partes de la isla y bajo el agua, confirmando Ustica como un punto estratégico para los comercios y el tráfico de fenicios, cartagineses y romanos.

 

Inmediatamente, después de la caída del Imperio Romano, hubo un período de abandono que duró hasta el siglo VI, cuando una comunidad de monjes benedictinos se asentaron en la zona que ahora se llama "casas viejas". Pero incluso este asentamiento no duró mucho tiempo: de hecho los ataques de los piratas berberiscos llevaron a la destrucción de la comunidad. Durante el 1700 los Borbones colonizaron la isla y construyeron dos torres de vigilancia, Torre de Santa María y Torre Spalmatore, cisternas para recoger agua de lluvia y casas que formaban el pueblo principal de Cala Santa María, que fue habitado por soldados y colonos de Palermo, Trapani y de las Eolias con un total de unas 400 personas.


Durante el período de los Borbones, en virtud de la Casa de Saboya, y también en el período fascista, Ustica fue un lugar de destierro para los presos políticos; los primeros "turistas" - a muy pesar suyo - que se dieron cuenta de la belleza de la isla. Se conocen figuras como Ferruccio Parri y Antonio Gramsci (ambos presos políticos italianos). El confinamiento fue abolido en 1961 después de contínuas protestas de los habitantes de la isla.




Qualche scorcio





Scopri di più su Ustica



Español